Creo que el objetivo de un Prólogo debe ser el establecer una atmósfera propicia que envuelva al lector en los pensamientos y deseos que el autor ha querido plasmar en las páginas que el lector habrá de leer más adelante. En el prólogo, el autor desea justificar la existencia de lo que ha escrito como una vivencia personal, pues está convencido de que lo que ha escrito lo debe transmitir o compartir porque, de algún modo, ello pudiera ser útil o aceptable para un público invisible para él. Debido a la gran satisfacción que he recibido compartiendo las enseñanzas de las Sagradas Escrituras en los ministerios que el Señor Jesucristo ha tenido a bien concederme, y al profundo amor que profeso por su pueblo, me siento movido por el Espíritu Santo a compartir con él ciertos temas doctrinales que nos hagan comprender mejor los eventos desconcertantes que están ocurriendo en nuestro entorno mundial y cotidiano, y permanecer firmes en nuestra fe y tradiciones bíblicas, sin titubear. Esa es la razón del título general de este blog.
Inexorable, el tiempo se nos escapa, como se escurre el agua entre los dedos, mientras que el mundo se debate en estertores de muerte, amenazas geológicas, deterioro ambiental y putrefacción moral y social; mientras los gobiernos del mundo, impávidos, se preparan para la globalización y, en un escapismo esquizofrénico, ir a poblar otros planetas.
La condición de nuestro mundo es tan caótica, que el pecado, por el cual las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas por un juicio de Dios, ya ha sido sobrepasado en su magnitud por el mundo de hoy; pero la historia permanece en el libro de Génesis capítulos 18 y 19 (Gen. 18, Gen. 19) como una advertencia para este tiempo, sobre la ruina moral y espiritual en que estaría nuestro mundo antes del Retorno del Señor. Y por eso, cada cristiano de hoy necesita cerciorarse de las promesas y advertencias dadas por el Señor Jesús (en Mat. 24, Mat. 25 y Luc. 21), y estar bien preparado para el momento del Rapto.
Una sana advertencia a los Santos en Cristo
No hemos caminado en la Gracia en vano, sino sabiendo bien cuál es el Camino, la Verdad, y la Vida; ese hermoso sendero por el que nos ha guiado nuestro Buen Pastor, que nos indica al final: “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.”
Aquí me veo movido a referirme a los consejos que Moisés dio al pueblo de Israel al prepararlo para su entrada en la tierra prometida. Pero como no es posible tratarlo en este estrecho espacio, solo recomendaré su lectura en el libro de Deuteronomio (Deut. 4:1-40), como una joya de consejos de Dios para su pueblo santo. Sin embargo, tengo que alertar a mis lectores de la infiltración sigilosa que el diablo ha realizado dentro del pueblo Cristiano, estableciendo costumbres paganas, vocabularios y simbolismos satánicos que, a simple vista, parecen inofensivos; sin embargo, han tomado su lugar en la vida de muchos cristianos, y son parte del lenguaje y costumbres cotidianas que ha establecido Satanás para la gente del mundo con nuevas doctrinas falsas que, sigilosamente, se han establecido en el mundo y en sectores cristianos incautos para destruir la verdad de Dios de la Biblia.
Ese lenguaje y costumbres que Satanás ha ido introduciendo en nuestras mentes modernas, provienen de religiones orientales, hindúes, chinas, islámicas, y más, las que son por demás paganas y satánicas. Se nos hace fácil, por ejemplo, hablar y recomendar las artes marciales como el karate, jiu jitsu, y otras; practicar el yoga, la meditación trascendental y consultar el zodiaco de la televisión; y hasta divertirse con los “milagros guadalupanos”. Muchos símbolos de ocultismo vienen hoy día en estampados y adornos en la ropa, en la pasta de dientes y en accesorios de las prendas femeninas; también en obras de arte, usando incluso textos bíblicos en cuadros, y los aceptamos como de uso cotidiano. Palabras como “karma o avatar” han sido acuñadas ahora en los medios de mercadeo, negocios y promociones bancarias y más.
Este novedoso vocabulario se ha incorporado como parte del idioma religioso ya muy popular en Estados Unidos y en muchos otros países, debido a los grupos emigrantes asiáticos y orientales, de cuyas religiones derivan. Naturalmente, ellos han promovido y enseñado sus nuevas doctrinas y tanto sus filosofías como sus creencias, los de la Nueva Era y ciertos grupos nuevos quasi cristianos e intelectuales las han considerado como nobles y dignas de ser aceptadas, pues dicen, que todas las religiones tienen cosas buenas que todo mundo debemos de aceptar, porque nos llevan a Dios. La religión universal de Apocalipsis 17 (leer por favor, Apo. 17) ya está lista para revelarse y apoyar al Anticristo y su gobierno.
No nos dejemos distraer por los subterfugios con los que la serpiente antigua hizo caer a Eva, y cegó los ojos de los líderes judíos que no reconocieron a su Mesías, y lo crucificaron. Sino que, Abramos bien los ojos, nosotros, los verdaderos cristianos que hemos encontrado el Camino, la Verdad, y la Vida, y miremos que estamos a punto de alcanzar la promesa de nuestra redención eterna, y salir de todo este mal para siempre, confiando en las promesas de la Santa Biblia. (Juan 14:1-2) Irgámonos y levantemos nuestra cabeza, como aconseja el texto de Mateo, arriba, porque nuestro viaje hacia arriba está más cerca de lo que nos imaginamos. En un abrir y cerrar de ojos, iremos a gozar de la paz y justicia verdaderas, mientras este mundo termina de desmoronarse en la Gran Tribulación. Mientras tanto, aferrémonos en nuestra fe y suframos con valor y gallardía en estos “principios de dolores” predichos por el Señor. (Leer Rom. 8:18-19).
Para eso, si Dios nos concede su anuencia divina, estaremos tratando temas sobre los últimos tiempos, herejías modernas, y asuntos doctrinales de suma importancia para hoy.
Hno. Liborio Blanco
El “Hermano Libo” como todos lo llaman, nació en la Cd. de México en 1930. Estudio la carrera de Enfermero en la Escuela de Enfermería del Ejercito Mexicano. Posteriormente hizo sus estudios universitarios en la Universidad de Oklahoma en los Estados Unidos y posteriormente trabajó muchos años como maestro de Biología y Química a nivel Preparatoria (High School) en varias ciudades de Texas y finalmente en Los Ángeles, CA. En 1966 inicio su trabajo editorial con la División Internacional de McGraw-Hill Book Company y mas adelante paso a colaborar en la Nueva Editorial Interamericana en la División de Libros Médicos.
En 1982, se graduó del Instituto Teológico San Pablo (ITSP), de la Iglesia Cristiana Interdenominacional (ICIAR) para pasar a servir a Dios como Pastor Presbiterial en el Presbiterio de Guanajuato, México donde estableció el ITSP y mas adelante fue el encargado de iniciar las actividades del ITSP en el Presbiterio Centro-Oeste en Los Estados Unidos.
Durante su vida ministerial ha escrito gran número de libros y material didáctico para ambas instituciones.
Comentarios
Publicar un comentario