Creo que el objetivo de un Prólogo debe ser el establecer una atmósfera propicia que envuelva al lector en los pensamientos y deseos que el autor ha querido plasmar en las páginas que el lector habrá de leer más adelante. En el prólogo, el autor desea justificar la existencia de lo que ha escrito como una vivencia personal, pues está convencido de que lo que ha escrito lo debe transmitir o compartir porque, de algún modo, ello pudiera ser útil o aceptable para un público invisible para él. Debido a la gran satisfacción que he recibido compartiendo las enseñanzas de las Sagradas Escrituras en los ministerios que el Señor Jesucristo ha tenido a bien concederme, y al profundo amor que profeso por su pueblo, me siento movido por el Espíritu Santo a compartir con él ciertos temas doctrinales que nos hagan comprender mejor los eventos desc...